El corazón late porque quiere vivir y vive porque quiere querer y quiere porque quiere sentir y tener. Pero no es hasta que se entrega y da su vida por vivir queriendo, que en verdad sabe lo que es querer vivir para querer sin medir y a su vez tener para vivir. Y el día que deja de latir, ese amor que repartió sin medir, vive por siempre en todo aquello y aquel que ese corazón hizo por pausar para entregar su amor…sin medir…para vivir…queriendo! —Teresa De Jesus
